Hay juegos. Y después está Ocarina of Time. Para una generación entera, el sonido de arranque de la N64 era sinónimo de una sola cosa: el título verde y dorado apareciendo sobre un fondo negro, y esa primera nota de ocarina que todavía hoy, casi treinta años después, sigue erizando la piel. Ese juego el que definió lo que significa "aventura" en un videojuego, el que puso a Hyrule en el mapa para siempre vuelve. Y lo hace en el año exacto en que la saga cumple 40 años de vida.
El as bajo la manga que Nintendo tenia bien guardado
Durante años circuló como leyenda urbana: "Nintendo tiene que remakear Ocarina of Time". Filtraciones, rumores, fotos truchas, promesas rotas. La franquicia había visto remakes de Wind Waker, de Twilight Princess, hasta una versión completa para 3DS en 2011. Pero el N64 original, el que arrancó todo, seguía intacto en la memoria colectiva, casi como si tocarlo fuera sacrilegio.
Hasta que en la Zelda 40th Anniversary Direct, Nintendo lo confirmó: Ocarina of Time llega reconstruido de cero para Switch 2. Y ahí, en ese instante, miles de treintañeros en todo el mundo volvieron a tener diez años.
Por qué este juego, entre tantos, se ganó el título de "el mejor de la historia"
No es nostalgia hablando sola. Ocarina of Time sigue siendo, hoy, el juego mejor puntuado de la historia en Metacritic. Fue el primer Zelda en 3D, el que inventó el sistema de combate con Z-targeting que después adoptó prácticamente toda la industria, el que le enseñó al medio cómo construir una mazmorra, un mundo, una sensación de escala. En su lanzamiento se preordenó tres veces más que cualquier otro juego en Estados Unidos. No fue un éxito: fue un antes y un después.
Kokiri Forest, otra vez bajo la luz
El primer vistazo al gameplay mostró algo que muchos fans esperaban con el corazón en la boca: Kokiri Forest, Hyrule Field, Hyrule Castle Town, reconstruidos con un estilo visual inspirado en el teatro de títeres japonés una obsesión personal de Shigeru Miyamoto, que también inspiró en su momento a Star Fox. Epona vuelve a galopar. El Master Sword y el escudo Hyliano lucen un diseño renovado, más cercano al de Skyward Sword. Y ese pequeño Link dormido, con el símbolo de la Trifuerza brillando en su mano, es prácticamente una carta de amor a quienes ya conocen la historia de memoria.
Entre los cambios más comentados: el ciclo de día y noche ahora corre sin pausas, incluso dentro de los pueblos, lo que altera la forma de planificar la aventura. Y hay una función que parece sacada de una fantasía de fan: tararear o tocar una melodía cerca del micrófono de la consola o con las ocarinas físicas que Nintendo lanza en paralelo y ver a Link reproducirla en pantalla, en tiempo real.
La aventura, intacta en su esencia
El viaje sigue siendo el mismo que atravesó a millones: un niño sin hada que descubre que es el elegido, un salto de siete años que lo convierte en adulto, un Ganondorf que sigue siendo una de las mejores amenazas que dio el género. Lo que cambia es la piel: doblaje completo, diálogos expandidos, banda sonora orquestal, controles repensados para 2026 sin traicionar lo que hizo único al original.
El termómetro del hype: preventas agotadas
Si hacía falta una prueba de que esto no es solo nostalgia de nicho, ahí está: las preventas se agotaron en cuestión de horas en varios mercados. La edición física con tapa de foil texturizado, la Nintendo Switch 2 Edición 40 Aniversario y los bonus especiales —como las réplicas de las Piedras Espirituales— desaparecieron tan rápido que tiendas como Nintendo Store UK tuvieron que anunciar públicamente que estaban sin stock, prometiendo una reposición.

Una exclusiva que también es una declaración
El remake no llegará a la Switch original: es exclusivo de Nintendo Switch 2, una jugada que convierte al relanzamiento en algo más que un guiño al pasado — es también una vidriera de lo que la nueva consola puede ofrecer. Sale el 5 de noviembre de 2026, a 69,99 dólares en formato físico y 59,99 en digital. Treinta años después de que un chico sin hada despertara en el Bosque Kokiri, Hyrule vuelve a abrir sus puertas. Y esta vez, toda una generación que soñó con volver ya tiene fecha para hacerlo.


Creadora de historias distintas; siempre en mood positive vibes. Creyente en que los cambios nos impulsan a remodelar nuestro ser para ser mejores. Amante de los animales, adoro el vino, la musica que provoca sentimientos y las buenas historias.

