Fotos: @afghanhoundinthecity
Con una melena sedosa, accesorios cuidadosamente elegidos y una actitud que parece sacada de una editorial de lujo, Samantha , una perrita galga afgana, se ha convertido en una de las protagonistas más inesperadas de la moda digital.
Hay quienes necesitan una pasarela para llamar la atención y quienes convierten cualquier rincón de la ciudad en el escenario perfecto. Samantha pertenece a la segunda categoría. Con su largo pelaje, sus poses impecables y un guardarropa que combina piezas vintage, pañuelos, abrigos y accesorios, esta perrita ha encontrado su lugar en el universo de la moda.


Conocida en redes sociales como Afghan Hound in the City (@afghanhoundinthecity), Samantha ha conquistado a una comunidad de amantes de la moda y la fotografía con imágenes que parecen extraídas de las páginas de una revista. En ellas, la protagonista posa con una naturalidad sorprendente, mientras cada detalle, desde el peinado hasta la combinación de colores, contribuye a construir una estética propia.
Una musa de cuatro patas
Samantha es una galga afgana que vive en Edimburgo, Escocia, y cuya apariencia ha resultado ideal para explorar el lenguaje visual de la moda. Su silueta estilizada, su abundante pelaje y su expresión serena le confieren una presencia que recuerda a la de las modelos de las grandes editoriales.
Sin embargo, detrás de cada imagen hay una mirada creativa. Bethany Plevri, su dueña y estilista, es quien selecciona las prendas, prepara los escenarios y fotografía a Samantha. Lo que comenzó como una manera espontánea de retratar a su mascota terminó convirtiéndose en un proyecto digital con identidad propia.
En una entrevista con South China Morning Post, Bethany contó que descubrió desde que Samantha era una cachorra que tenía una habilidad particular para permanecer quieta y posar frente a la cámara. Esa disposición, sumada a su apariencia distintiva, abrió la puerta a una propuesta que combina moda, humor y vida urbana.
En el armario de Samantha conviven prendas clásicas, estampados llamativos, pañuelos, abrigos estructurados y accesorios que transforman por completo cada conjunto. Su estilo no se limita a reproducir tendencias: juega con las texturas, las proporciones y las referencias vintage para crear una imagen reconocible.


Aunque sus fotografías incorporan piezas de firmas de moda y accesorios de diseñador, no todo proviene de boutiques de lujo. Parte de su vestuario procede del propio armario de Bethany y de tiendas de segunda mano, una mezcla que aporta personalidad y demuestra que una propuesta estilística no depende exclusivamente del precio de las prendas.
La clave está en la selección. Cada conjunto responde a una intención visual y se integra con el entorno, la iluminación y la postura de Samantha. Así, una caminata por la ciudad o una escena cotidiana puede transformarse en una composición que recuerda a una campaña editorial.
El atractivo de Afghan Hound in the City no reside únicamente en la ropa. Su propuesta visual también explora la relación entre la arquitectura, los espacios urbanos y la fotografía. Las paredes, las puertas, los muebles y las calles funcionan como parte de una escenografía en la que cada elemento tiene su lugar.
La atención al detalle ha contribuido a que su perfil trascienda el contenido habitual de mascotas. Su cuenta de Instagram supera los 200 mil seguidores y su presencia digital se ha extendido a TikTok, además de despertar el interés de publicaciones internacionales como Vogue.


El reconocimiento editorial llegó con su aparición en la sección Dogue de Vogue , una propuesta que explora el universo de la moda a través de los perros. En agosto de 2026, la publicación presentó a Samantha bajo el título “Meet Samantha, the Afghan Hound Who Will Probably Out-Dress You”, destacando su estilo y su capacidad para protagonizar imágenes con una estética propia.
Su presencia en los medios confirma que la moda digital también encuentra inspiración fuera de los circuitos tradicionales. En el caso de Samantha, la combinación de una identidad visual consistente, una dirección creativa cuidada y una buena dosis de humor ha convertido a una mascota en protagonista de una conversación que conecta con públicos muy distintos.
Mucho más que una perrita bien vestida
En un entorno digital saturado de tendencias, Samantha demuestra que el estilo también puede construirse desde la personalidad, la creatividad y la atención a los detalles. Su historia no trata solamente de vestir a una mascota, sino de desarrollar un universo visual reconocible alrededor de ella.
Y quizá ahí esté el secreto de su encanto: cada publicación invita a detenerse, observar y disfrutar de una pequeña escena de fantasía en medio de la rutina digital.
Porque mientras las tendencias cambian y las pasarelas presentan nuevas colecciones, Samantha sigue recorriendo su ciudad con la misma actitud: melena impecable, accesorios bien elegidos y la aparente certeza de que, al menos por hoy, la pasarela le pertenece.

Periodista, comunicadora social y creadora de contenido. Curiosa, inquieta y siempre buscando algo nuevo que contar entre el mundo de las noticias, el arte, cultura, belleza y los deportes.

